El Polo Digital de Málaga acogió ayer la presentación de los resultados del último informe del Observatorio de las Brechas Digitales: “Jóvenes y brechas digitales en Andalucía, una mirada desde el OBD”.
Bajo el lema “Garantizar derechos, reducir las brechas”, el encuentro, organizado por el Observatorio de las Brechas Digitales (OBD) de Fundación Esplai en colaboración con la Plataforma Red Conecta, reunió a entidades sociales y agentes de Andalucía para analizar el impacto de la brecha digital en jóvenes en situación de vulnerabilidad y seguir impulsando el trabajo en red en defensa de los derechos digitales; reivindicación en la que coincidió con Antonio González, patrono de Fundación Esplai y presidente de la Plataforma Reconecta.
El evento arrancó poniendo el foco en la defensa de los derechos digitales
En la inauguración del evento, Núria Valls Carol, directora del OBD y presidenta del Patronato de Fundación Esplai, recordó que Fundación Esplai lleva años trabajando en este ámbito porque “garantizar los derechos digitales hace que las personas puedan ser ciudadanos y ciudadanas de pleno derecho”. También señaló que “la brecha digital es una brecha de derechos” que solo podrá abordarse “si lo hacemos juntos y juntas”, reivindicación en la que coincidió con Antonio Llorente Simón, patrono de Fundación Esplai y presidente de la Plataforma Reconecta.
Por su parte, Ruth Sarabia García, delegada Territorial de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad en Málaga en funciones advirtió de que la brecha digital sigue existiendo y afirmó que «no es admisible que haya jóvenes con acceso a un teléfono que no sepan realizar trámites telemáticos relacionados con el empleo o con la administración pública». También puntualizó, refiriéndose al «cambio del gasto social a la inversión social» que «sin las métricas y sin los resultados reales acumulados a lo largo de años, no se nos permite dar ese cambio en las políticas sociales.”
También intervino Rocío Blanco Eguren, consejera de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo en funciones, quien puso en valor la importancia de contar con este tipo de documentos para combatir las dificultades que encuentran los colectivos vulnerables en su acceso a las nuevas tecnologías.
Asistió Francisco Javier Salas Ruiz, subdelegado del Gobierno en Málaga, y agradeció a Fundación Esplai y a la Plataforma Red Conecta su labor por “aportar soluciones para una sociedad más justa e igualitaria”.
Principales datos del último Informe del OBD
A continuación, Núria Valls Carol, Guillem Porres Canals, coordinador del OBD, y Caterine Fagundes Vila, investigadora, presentaron los principales datos sobre Andalucía recogidos en el tercer informe del Observatorio de las Brechas Digitales.
El informe señala que la brecha digital también es una brecha de empleo. Más del 58% de las personas jóvenes participantes en el estudio está en situación de desempleo y el 63% se forma digitalmente para mejorar su situación laboral. En este contexto, la inclusión digital debe entenderse como una política de empleo y como una herramienta para que la juventud vulnerable pueda formarse, buscar trabajo, realizar trámites y construir su autonomía.
Otro de los datos reveladores es que más del 90% de jóvenes en situación de vulnerabilidad tiene acceso a Internet y que más de la mitad se conecta principalmente desde el teléfono móvil. Este dato pone de manifiesto la importancia de impulsar una capacitación digital acompañada, que permita hacer un uso seguro y crítico de las tecnologías y contribuya a reducir las brechas digitales. En este sentido, se observa un interés creciente por nuevas áreas de capacitación, especialmente en inteligencia artificial, que ya despierta el interés del 35% de las personas participantes.
Durante la jornada también se señaló que la vulnerabilidad económica condiciona la inclusión digital y que el ambio de “gasto social” a “inversión social” debe estar sustentado en métricas y resultados.
Mesa de diálogo: Acompañar, escuchar y acercar los recursos
La jornada continuó con una mesa de diálogo en la que participaron Olga Mª González Gómez, coordinadora del programa T-Acompañamos en Fundación Esplai, Alba Ortiz Moreno, coordinadora del Instituto Andaluz de la Juventud en Málaga; José David Gutiérrez Sánchez, profesional de la Universidad de Málaga; Mónica Castillo Espejo, dinamizadora comunitaria en INCIDE; y Teresa Montes Martell, responsable del área de Formación e Igualdad en NAIM.
Durante la mesa de debate las personas participantes coincidieron en la necesidad de escuchar a la juventud, facilitar el acceso a los recursos y acompañar en los procesos formativos y laborales, especialmente cuando se desarrollan en entornos digitales.
También se resaltó que para avanzar hacia una inclusión digital más efectiva, es clave articular una colaboración intersectorial que sitúe la participación juvenil en el centro. En este sentido, se destacó la importancia de co-diseñar las actuaciones con jóvenes y entidades locales, así como de coordinar esfuerzos entre la administración pública, el Tercer Sector, la academia y las empresas.
Para la juventud, la actualización de los contenidos formativos aparece como una prioridad. Incorporar la inteligencia artificial, desde un enfoque responsable, y reforzar las competencias de productividad digital permite responder mejor a las demandas del mercado laboral actual. Asimismo, se subrayó la necesidad de fortalecer las infraestructuras. el factor socioeconómico y la calidad de un acceso útil, estable, asequible y acompañado, capaz de generar oportunidades reales de participación, aprendizaje y empleo.